Monedas complementarias y bonos verdes


Si acaso dormimos, somos somnolientos,
Y si despertamos, estamos en sus manos.
Si llegamos a las lágrimas, somos su nube llena de gotas de lluvia.
Y si reímos, somos su relámpago en ese momento.
Y si nos enojamos y peleamos, es por el reflejo de su ira.
Si alcanzamos la paz y el perdón, somos el reflejo de su Amor.
¿Quiénes somos en este mundo tan complejo?
RUMI

Una guerra entre Rusia y Arabia Saudita junto al tremendo despliegue que se le ha dado al corona virus y la enorme dependencia de los gobiernos con el petróleo crea una alarma que ha puesto el dólar en el tope máximo de $3804 pesos, una TRM de $3584. Esta situación desdibuja los planes del gobierno nacional quienes construyeron las cifras del presupuesto general de la nación esperanzados en una cifra de 60 dólares por barril de petróleo, el cual hoy en día está en 30 dólares y se estima que podría bajar a 20 dólares.

El siguiente gráfico tomado de La República nos muestra las fluctuaciones en el precio de dólar que llegó a su tope máximo de 3800 pesos:

Según el diario La República el presupuesto general de la Nación se construyó con una proyección de 67 dólares el barril y una tasa de cambio del dólar de $3129 pesos. La pelea entre Arabia Saudita y Rusia, en cuanto al precio del dólar pone contra las cuerdas al gobierno de Colombia que produce alrededor de 900.000 barriles por día (Ver revista dinero)

Pese a tener esta enorme producción de petróleo, agua y sol durante los 12 meses del año, el país sigue dependiendo del precio del barril lo cual afecta, cómo no, la sostenibilidad financiera, social y ambiental de los Colombianos quienes hoy estamos viendo nuestra moneda desvalorizada en aproximadamente un 8% (Ver Diario La república) .

La solución sería depender menos de las energías fósiles (Petróleo) que además está deteriorando fuertemente el medio ambiente y hacer una apuesta clara por la construcción sostenible y las energías renovables. La inestabilidad que está creando para el país la enorme dependencia del dólar debería trasladar acciones encaminadas hacia la construcción de un nuevo modelo económico, menos dependiente de los precios de petróleo y más autónomo.

Carece de sentido que la gripe de los Chinos y la pelea entre los Rusos y los Saudíes aporree tan drásticamente la economía de Colombia que además de contar con otras alternativas energéticas como la energía eólica, solar e hidráulica produce casi 1 millón de barriles de petróleo al día.

Los hechos mencionados anteriormente deberían crear acciones inmediatas frente a la creación de modelos económicos propios que puedan garantizar una mayor estabilidad para las finanzas locales y a su vez un incremento en la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

La economía del nuevo paradigma debería estar encaminada hacia la consolidación de modelos propios de crecimiento y desarrollo respaldados por nuestra economía local. Dichos modelos a su vez podrían tener un porcentaje menor de dependencia de otras monedas como el dolar pero a su vez ayudarían a alcanzar los objetivos de sostenibilidad de Naciones Unidas (ODS). Revisando el último planteamiento del Plan de Desarrollo Municipal de Cali se puede ver el interés por empezar a volcarnos a este tipo de soluciones reduciendo la dependencia a las fluctuaciones del precio del petróleo, para ello es importante trabajar en la producción local de paneles solares, legislar mejor el retorno de la energía de los paneles a las empresas municipales con sus respectivos bonos de compensación y fortalecer la construcción sostenible.

En el Valle del Cauca, entre los constructores Meetrico, Angar y la Asociación Lapapaya aportando los sistemas de gestión, estamos construyendo el primer proyecto de Vivienda de Interés Social sostenible; capaz de cumplir 16 de las 17 metas de sostenibilidad de Naciones Unidas, es un modelo exportable de vivienda de bajo costo que implementa 5 componentes de sostenibilidad: Agua: sistemas de recolección de aguas lluvias para alimentar huertas urbanas; ventilación pasiva reduciendo el uso de ventiladores y aires acondicionados; paneles solares para disminuir el consumo de energías no renovables, asimismo, un sistema integrado de gestión de residuos con huertas urbanas y una divisa local (Papayos) que permite configurar un modelo de economía circular sin depender del dolar y los precios del petróleo. Sin duda algo que ayudará a contrarrestar la enorme dependencia que tenemos en Colombia frente a las fluctuaciones en el precio del petróleo.


¡Feliz día!

Felipe Velásquez

Arquitecto

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